Plataforma pro Los MármolesPlataforma pro Los MármolesPlataforma pro Los Mármolesclic para descargar formulario
Listado: PERALÊOESPAÑOL
Árbol semántico: RAMAS NIVELES
ETIQUETAS
Etiquetas diccionario Peralêo
Ver Etiquetas

Etiqueta: Determinantes

Cuarenta y la madre (expr.), Ciento y la madre (expr.)
Gran cantidad de gente.
Mi, etc.
Mi, tu, su, etc.
Na
La, Lo, Las, Los
Cuando la preposición en va seguida por un artículo determinado que comienza por L- (la, las / lo, los), este último cambia la L por N por asimilación.
Nadie
Ninguno, Nadie, Ningún
Ningún
En peraleo es muy habitual el uso de este adjetivo indefinido pospuesto al sustantivo al que acompaña. En el estándar lo habitual es la construcción ningún/ninguna seguido del sustantivo correspondiente (ningún empeño, ninguna gana). En peraleo en cambio es muy habitual posponer el adjetivo para dar énfasis a la expresión (No tengo gana ninguna de dil ahora, Yo no he visto por aquí lápiz ninguno, hijo). Concuerda en género y también en número con el sustantivo al que antecede.  .
To
Todo
Tiene formas para masculino, femenino, singular y plural (to, toa, tos, toas). Como pronombre se usan las cuatro (han venío tos / me la vià comel toa/s). Cuando es adjetivo, seguido de un sustantivo, es habitual el uso en todos los casos de la forma to (to la gente / to los burros), aunque se puede usar también la forma femenina singular (toa la calle). Menos frecuente es el uso del femenino plural (todas las flores→ to las flores, toas las flores). Por cuestiones fonéticas, el masculino plural (tos) no se usa nunca como adjetivo si va seguido del artículo los (todos los hombres→ to los hombres). El peraleo conserva también un uso medieval que se perdió en el estándar a lo largo del siglo XVI. Se trata del uso con números para indicar que la cifra es el total. En este caso to concuerda siempre en género y número y sustituye al artículo, no lo acompaña: Estándar: "Tiene tres hijas y las tres morenas". Peraleo: "Tiene tres hijas y toas tres morenas". (no se puede decir "*to tres")     "Ya se metién en armas los del buen Campeador, todos tres se acuerdan, ca son de un señor. (Poema del Mio Cid, c. 1140).
Todito, Completamente
Forma enfática de "todo". Nuestros abuelos pronunciaban tuitó, pero los mayores actualmene suelen usar toitó, más "moderno". Otra forma más "moderna" aún es toíto (simplemente todito sin la -D- intervocálica). La forma tuitó se pronuncia con diptongo, en dos sílabas (/twi-TÓ/). Puede llevar el acento al final, ser átona, o llevar el acento en la primera sílaba, según el ritmo de la frase (/TWÍ-to/). Tanto el peraleo tuitó como el estándar todito (o su equivalente peraleo tuìto) pueden funcionar como formas enfáticas, pero hay una diferencia fundamental: en tuitó se ha perdido la conciencia de diminutivo, y por tanto también desaparecen todas las connotaciones del diminutivo (afectivas, etc). La forma "to y to", que también se usaba a veces, es una versión mucho más enfática. Dentro de la forma "tuito to", igual de enfática, se pronuncia siempre con el acento en la primera (/TWÍ-to TÓ/).
Ahí está, Helo ahí
A- Se usa con valor deíctico (para señalar), indicando el lugar donde se encuentra algo, etc. que podemos ver (vêlahí está Antonio / vêlallíla viene). En ese caso equivaldría a la expresión "velo ahí" (ahí está; ahí lo puedes ver). Admite los enclíticos de 3ª persona (-le, -la, -lo, -les, -las, -los) y se puede componer con los adverbios: aquí, ahí, allí. Son formas posibles en esta acepción:     - Singular: vêlaquíle, vêlaquíla, vêlaquílo / vêlahíle, vêlahíla, vêlahílo / vêlallíle, vêlallíla, vêlallílo.     - plural: vêlaquíles, vêlaquílas, vêlaquílos / vêlahíles, vêlahílas, vêlahílos / vêlallíles, vêlallílas, vêlallílos. B- Era también frecuente en la conversación hacer alusión a algo que no está presente, sino en la imaginación de quien habla, o que visualiza mediante algún gesto con las manos (y antonces agarró vêlaquíla la jarra y ¡pum! la estempanó contra el suelo y a hacer puñetas la jarra). C- A menudo se usa como refuerzo de los adjetivos y pronombres demostrativos (ésta vêlaquíla, ésa vêlahíla, aquélla vêlallíla), siendo a menudo intercambiables las formas vêlahí y vêlallí etc. cuando van con ese o aquél etc. D- Estos deícticos pueden ir delante o detrás de la cosa a la que señalan. Normalmente realizan la función de un demostrativo, así que ocupan su mismo lugar y van delante (acércame vêlahílo el zacho = acércame ese zacho), pero a menudo van detrás, y en ese caso realizan más bien la función de un adverbio de lugar (coge unas galletas vêlallílas = coge las galletas de allí / coge las galletas, que están allí). En el primer caso su función principal es la de señalar (= este, ese, aquel), mientras que en el segundo caso su función principal es aclarar dónde está (= aquí, ahí, allí). Pero de todas formas siempre se mantienen ambas nociones, la función de demostrativo y la de adverbio combinadas y a veces la situación puede alterar el énfasis de cada función independientemente del orden, además de que por llevar el verbo "ver" incluido, no es imprescindible tener otro verbo en la frase (ahí está la mesa vêlallíla = vêlallila la mesa = allí está la mesa). Si se usan como pronombres, sin acompañar a una cosa, funcionan principalmente como adverbios de lugar (-¿ánde está Antonio? -vêlallíle = allí / allí está) (-necesitamos estenazas -pos vêlaquilas, ¿no las ves?). El componente "ver" de estas palabras funciona más bien como el verbo "estar", pero siempre manteniendo la idea de que lo que señalamos, lo que está ahí, es visible en ese momento, aunque a veces el hablante sólo lo esté viendo en su imaginación (hay en París una torre, vêlaquíla, más alta que el Puro, toa de jierros). En ese caso el oyente percibe claramente que el hablante está visualizando vívidamente esa realidad en su cabeza. D- Por último señalar que vêlaquí y vêlahí (con o sin clíticos añadidos) se pueden usar para presentar el resultado de una operación mental (cuentas, deducciones, etc.) en donde la presencia de lo presentado no es física pero sí presente, valga el trabalenguas (-...y si además ella estaba juera ese día, pos ya'stá, vëlahí quien jué el sinvergüenza, el hijo, no pué sel otro) (A eso le quitamos también lo que costó la simiente y vëlaquile lo que mos quea, 123 pesetas de beneficio total) (¿eso te dijo? pos vêlahíle entonces lo que jué, que se envenenó con los polvos de las ratas). En otras zonas donde se conserva esta forma no suele tener tantas variaciones como en Peraleda y alrededores. A menudo tampoco conserva ya este uso deíctico nuestro, que es el original.

Apóyanos con tu firma para salvar el Dolmen de Guadalperal y también para salvar el retablo esgrafiado de Peraleda.

© Proyecto Raíces de Peralêda, 2017 (Peraleda de la Mata, Cáceres, España) - Privacidad y Cookies-Contacto Donate with PayPal
Navegando por este portal, usted acepta nuestra Política de Cookies.