Personaje mitológico con el que se amedrentaba a los niños para que no fueran solos por el campo, pues supuestamente les sacaba la sangre.
Persona, especialmente niños, que son muy hiperactivos y no paran, de modo que agotan y hartan a todo el que tienen alrededor.
Juego infantil consistente en que los participantes van saltando sobre la espalda de otro que está doblado sobre sí mismo hacia delante, llamado "el burro". A medida que van saltando se van colocando delante en la misma posición para que los otros sigan saltando por encima, formando así una cadena sin fin.
(dicho de una cosa o de una persona) Atraer la voluntad o el afecto de alguien.
Correas que sujetan la silla de montar al cuerpo del animal por delante, por el medio y por detrás.
Forma cariñosa con la que se designa al hermano del padre o la madre en el lenguaje infantil, normalmente para los niños muy pequeños.
Pedazo de leña mal carbonizado -generalmente entre el picón- que desprende humo al arder.
Trozo de madera carbonizado, negro y poroso, por lo que es más ligero, pero aún consistente, igual que un carboncillo. Normalmente resultaba de apagar el fuego con agua.
Intensificador que antecede al adjetivo (Está to gordo) o adverbio (Eso va to lento) para darle más énfasis, equivalente al superlativo -ísimo (Está gordísimo / Va lentísimo). Es frecuente usar la forma "to" en todos los casos, pero tiene formas para masculino, femenino, singular y plural (to, toa, tos, toas).
El superlativo latino entró en el castellano en el Renacimiento por influencia del italiano y del latín como un cultismo. En esa época el peraleo ya se había separado del castellano estándar, por lo que las formas en -ísimo no entraron en el habla local, que continuó usando el "to" como intensificador (Estás to tonto→ estás tontísimo). En tiempos recientes por influencia del estándar el superlativo español ha ido entrando en el peraleo, pero sigue siendo poco usado. Para esa idea superlativa también es frecuente aquí usar el "mu" duplicado (Es una casa mu mu grande).
Se usa en oraciones copulativas que se construyen con el verbo "estar" colocado delante del atributo, con el que puede concordar en género y número (to, toa, tos, toas), aunque es más frecuente usarlo como forma invariable (to el mundo, to la gente) de modo que se puede decir "Están toas tontas", pero es más frecuente escuchar "Están to tontas". Esto ocurre porque "Están toas tontas" es una frase ambigua, puede significar que estan tontísimas pero también puede significar que todas ellas, sin excepción, están tontas. Por el contrario la frase "están to tontas" sólo puede significar una cosa, que están completamente tontas.
Tiene formas para masculino, femenino, singular y plural (to, toa, tos, toas). Como pronombre se usan las cuatro (Han venío tos / Me la via comel toa / Tengo toas).
Cuando es adjetivo, o sea, cuando va delante de un sustantivo, es MÁS habitual el uso en todos los casos de la forma "to" invariable (to la gente / to los burros), aunque a veces se usa también la forma femenina singular (toa la calle). Menos frecuente es el uso del femenino plural "toas" (todas las flores→ to las flores, toas las flores), y cuando se usa suele perder la S final por cuestiones fonéticas, aunque no se pierda la conciencia de que es un plural (toa las flores). Por cuestiones fonéticas también, el masculino plural (tos) no se usa nunca como adjetivo si va seguido del artículo "los" (todos los hombres→ to los hombres).
Igual que en el estándar, también se usa la coletilla "y to" para enfatizar algo que resulta en cierto punto sorprendente o importante (S'arregló y apareció to elegante, con pendientes de oro y to).
El peraleo conserva también un uso medieval que se perdió en el estándar a lo largo del siglo XVI. Se trata del uso con números para indicar que la cifra es el total. En este caso "to" concuerda siempre en género y número y casi siempre sustituye al artículo, no lo acompaña:
Estándar: "Tiene tres hijas y las tres morenas". Peraleo: "Tiene tres hijas y toas tres morenas". (con este uso no se puede decir para el femenino "*to/tos tres")
"Ya se metién en armas los del buen Campeador, todos tres se acuerdan, ca son de un señor. (Poema del Mio Cid, c. 1140)
Apóyanos con tu firma para salvar el Dolmen de Guadalperal y también para salvar el retablo esgrafiado de Peraleda.