Es una forma enfática de la expresión "Déjalo ya" y muestra hartura y deseos de terminar con la discusión. Se usa para pedir a alguien que deje de porfiar, por ejemplo cuando está insistiendo mucho en algo.
También se usa cuando uno mismo está porfiando y queremos indicar que se va a parar. Por ejemplo, cuando estás esforzándote mucho en explicar algo o hacerte entender y ves que no lo consigues. Entonces tiras la toalla diciendo "Déjalo pol lo que sea".