Iberprotección - Protección de Datos

Apóyanos con tu firma para salvar el Dolmen de Guadalperal y también para salvar el retablo esgrafiado de Peraleda.

Árbol semántico: RAMAS   NIVELES
ETIQUETAS
 

Estrébedes

Estrébedes

sustantivo femenino plural

En español: Trébedes

Aro circular con tres pies que sirve para poner al fuego sartenes, peroles, etc.

Ver Estenazas, Estijeras

 

• Alcánzame las estrébedes, que viá ponel una pota pa calental el agua pa laval las tripas.

• No toques las estrébedes, qu'están toas tiznás de la lumbre.

• Yo pongo la sartén encima las brasas y ya está, porque aquí no tenemos estrébedes.

Origen: Latín. Nos viene del castellano antiguo. Es castellano con variación de forma. Se usa en algunas partes de España.

Ver palabras relacionadas: Objetos de casa Utensilios Utensilios de cocina

¿Se usaba en Peraleda?
¿Lo usa usted?
¿Está bien definido?
Frecuencia actual de uso en Peraleda (1 = ya nada... 5 = mucho)
2 votos

Etimología:

Del latín tripes-tripedis, compuesto formado por el prefijo tri (tres) y pes-pedis (pies). Por lo tanto *tripede significa literalmente que tiene tres pies o tres patas.

Del acusativo latino tripedem salió el castellano medieval trébedes, y más tarde, en el siglo XV, se volvió a tomar del latín el cultismo trípode, que también significa banquillo o mesa con tres pies.

La explicación de ese prefijo es- es curiosa. Por ser un objeto con varias partes se usaba en plural, trébedes, igual que pantalones o tijeras, que siendo una cosa está compuesta por dos partes. Como siempre se usa en plural, siempre se decía las trébedes, que sonaba "lastrébedes", aunque se refería a un objeto en singular. Por ello se pensó que esa S no era del artículo, sino del nombre, creyendo que en realidad era la 'strébedes, y por tanto, vocalizando bien sería la estrébedes, igual que se puede decir la caries o el inglés, que también son singulares acabados en -S.

Posteriormente surge otra reinterpretación, pues aunque el objeto sea singular, la terminación es más propia de un plural, así que se corrigió el artículo de nuevo al plural, y de ahí salió las estrébedes, en un curioso caso de doble hipercorrección. Este mismo fenómeno se dió también en otros dos objetos formados por varias partes, como estijeras y estenazas. Casos como estos podemos encontrarlos tanto en Extremadura como en Andalucía, en Asturias o incluso en Aragón, donde se dice las estruedes por el mismo motivo.

Hay quienes prefieren ver aquí un leonesismo, pues en ciertas zonas de Asturias las trébedes se dicen les trébedes, lo que de nuevo recurriendo a una errónea separación del artículo daría l'estrébedes, que luego castellanizando el artículo daría las estrébedes. Esto probablemente sea cierto, pero no es necesario pensar que nuestro estrébedes tiene que proceder del asturleonés, sino más bien que en nuestro dialecto se produjo esa confusión entre nombre y artículo igual que ocurrió en Asturias, en Andalucía o en Aragón, y nadie pensará que el fenómeno aragonés es también un leonesismo.

Y sin embargo, hay quienes opinan con buen criterio, que esa confusión no pudo ocurrir en nuestro dialecto, sino que la palabra ya nos tuvo que llegar como trébedes. El razonamiento es que las estrébedes sólo puede crear confusión (¿la strebedes, las trebedes?) si la S final se pronuncia fricativa, pero no si se pronuncia aspirada, como ocurre en Extremadura. La razón sería que las estrébedes aquí se pronunciarían lah ehtrébedeh. Así sería imposible que la S pasara del artículo al nombre porque no existiría ninguna S, tan sólo una aspiración que obligatoriamente marcaría el final del artículo o que originaría la incorrecta partición la jestrebedes. Pero, aunque eso tenga mucho sentido, vamos a explicar por qué seguimos defendiendo que esa confusión pudo producirse igualmente dentro de nuestro dialecto.

Tenemos una prueba muy clara de que esa confusión entre artículo y nombre no es algo importado de fuera, sino un fenómeno que se ha dado en Peraleda, como en tantas otras zonas de Castilla y Aragón. Se trata de un terreno a la entrada del pueblo en donde la gente iba a trillar, es decir, una era, pero como había varias zonas para diferentes trillas, se llamó al lugar Las Erillas. La gente usaba la palabra era, y en ese terreno había varias eras pequeñas, así que estaba claro por qué se llamaba a ese lugar Las Erillas. Sin embargo, eso no impidió que en algún momento, hace tiempo, extrañamente se perdiera la conciencia de cómo había que separar el artículo del sustantivo, de modo que se produjo esta evolución: Las ErillasLaserillasLa serillas→ Las serillas. Y efectivamente, ese lugar siempre se llamó Las Serillas, pues de dividirse correctamente con nuestro acento se habría dicho Las Erillas (lah erillah), pero nosotros decíamos Serillas (hasta que montaron allí un chiringuito llamado "Las Erillas" y lo de Serillas se olvidó).

Pero si nuestra pronunciación es "lah erillah", ¿de dónde salió esa S que pasó del final del artículo al principio del nombre? Para eso no tenemos una explicación clara, sólo podemos constatar que eso se produjo, y que se produjo en Peraleda, pues se trata del nombre de un terreno de nuestro pueblo llamado así por realizar esa función. Se podría pensar que en algún tiempo una persona forastera de "habla fina" compró el terreno y hablaba de "las erillas" con su acento madrileño, lo que causó confusión en la gente, que al oir la S fricativa, y siguiendo la lógica de nuestro acento, la asociaban al principio de sílaba y no al final.

Otra explicación es que esa confusión tenga siglos de antigüedad, originada tal vez en una época donde en Peraleda la S aún se pronunciaba fricativa en todas las posiciones, como en la palabra Salamanca, si es que eso alguna vez fue así. En cualquier caso, sirva este ejemplo local para demostrar que Peraleda es capaz de dividir mal el artículo sin necesidad de que nos ayude Asturias ni Aragón ni nadie. Nosotros solitos también sabemos cómo meter la pata de vez en cuando.

 

 
© Proyecto Raíces de Peralêda, 2017 (Peraleda de la Mata, Cáceres) - Privacidad y Cookies-Contacto Donate with PayPal
Navegando por este portal, usted acepta nuestra Política de Cookies.