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Quedré / Quedría

Quedré / Quedría

En español: Querré / Querría

[ verbo transitivo ]

La raíz irregular quedr- forma en peraleo el futuro imperfecto de indicativo y el condicional del verbo querer. (yo te quedré, yo te quedría).

• María, ¿no quedrás unos tomates, que los tengo mu güenos?.

• No sé si quedrá dilse contigo, porque este muchacho es mu raro.

• No te quejes, que si te jueran tocao las grandes tampoco las quedriés, que a ti lo que pasa es que no te gustan las peras.

Campos semánticos: Verbos irregulares

Comentarios:

Esta antigua forma, también usada en otras partes de España, se considera en el estándar una variante vulgar. En peraleo es la forma única y correcta.

Futuro: Quedré, quedrás, quedrá, quedremos, quedreis, quedrán.

Condicional: Quedría, quedrías, quedría, quedriâmos, quedrìais, quedrían (también: quedrié, quedriés...).

Origen: Latín. Nos entró a través del castellano antiguo. Es castellano desaparecido. Se usa en algunas partes de España.

Etimología:

Del latín quaerere (buscar, suplicar o pedir). En el siglo XIV-XV, cuando se consolidó la forma de futuro (he de amar→ amar he→ amaré) hubo muchísimas formaciones irregulares, muchas de las cuales intercalaron una D por motivos fonéticos (valer→ valdré, poner→ pondré, salir→ saldré...). Por analogía con esas formas, el verbo querer, que por entonces era extremadamente irregular, adoptó también esa -D- epentética, aunque fonéticamente no la necesitaba. Así, quereré, que sería la forma regular, dio quedré, aunque en el estándar se rechazó la -D- , quedando finalmente la forma querré. Pero la forma quedré, aun siendo secundaria, siguió usándose en zonas de España y América:.

    "Si esta primera y única vez en que tenemos de morir, podemos disponer para morir como quedríamos morir en la segunda ¿quién lo estorva? ¿Quién lo impide?" (La portentosa vida de la muerte, Fray Joaquín Bolaños, 1792, México).

Es en el s. XIX cuando definitivamente desaparece de la literatura excepto cuando se refleja el habla vulgar o dialectal.

El condicional también se forma partiendo del infinitivo con el verbo haber: amar hía (había)amaría, así que el cambio de raíz le afecta igual, por lo que usamos la D tanto al decir quedré como al decir quedría. Estas formas se encuentran también en el vecino Arañuelo toledano.

 

© Raíces de Peralêda (Peraleda de la Mata, Cáceres, España)
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